Un japa mala de 108 cuentas de semillas de rudraksha, elaborado de forma artesanal en Nepal, para acompañar tu meditación con mantras. Es el mala más tradicional de Oriente: las semillas de rudraksha son conocidas por aportar paz mental, proteger de las energías negativas y favorecer la práctica espiritual.
Rudraksha: los «ojos de Shiva»
Rudraksha significa literalmente «los ojos de Rudra», uno de los nombres del dios Shiva, y la tradición cuenta que las semillas nacieron de sus lágrimas de compasión. Proceden del árbol sagrado del mismo nombre, que solo crece en el Himalaya, y desde hace siglos yoguis y meditadores las llevan como símbolo de protección y conexión sagrada. Su superficie rugosa, con surcos naturales, ayuda a sentir cada cuenta y a mantenerte en el presente.
Qué es un japa mala y por qué tiene 108 cuentas
Mala significa «guirnalda» en sánscrito. Nació en la India, en el hinduismo y el budismo, y desde allí viajó a otras tradiciones hasta convertirse en el rosario que hoy conocemos. Sirve para contar las repeticiones de un mantra: la palabra repetida genera una vibración que serena la mente.
Los malas completos llevan 108 cuentas, símbolo de las 108 pasiones humanas que la práctica ayuda a transformar. En todas las tradiciones se les reconoce además una energía protectora para quien los usa.
Cómo usar tu mala de rudraksha en 3 pasos
- Prepárate: siéntate con la espalda recta, respira hondo y sostén el mala en una mano, empezando por la cuenta que está junto a la borla.
- Recita: repite tu mantra —por ejemplo Om Namah Shivaya, el mantra de Shiva— y, con cada repetición, pasa a la siguiente cuenta con el pulgar.
- Completa la vuelta: al volver a la borla habrás hecho 108 repeticiones. Para seguir, da la vuelta al mala y recorre las cuentas en sentido contrario.
Fuera de tu práctica también puedes llevarlo como collar largo, para tener cerca su energía protectora durante el día.
Frase de poder
«En el presente, mi mente se calma. Estoy en paz, mi energía está protegida y camino con confianza.»
Cuida la energía de tu mala
Tu mala es muy personal. Nuestra experiencia nos dice que es mejor no prestarlo: se impregna de tu energía y de la vibración de tus mantras, y con el uso diario acaba formando parte de ti. Al ser una semilla natural, guárdalo en un lugar seco y, de vez en cuando, pásalo por el humo de un incienso para renovar su energía.
Tip Bindi: enciende un incienso tibetano del Buda de la compasión antes de meditar para crear un espacio sagrado. Si quieres sumar a la rudraksha la energía de los 7 chakras, mira el japa mala de rudraksha y 7 chakras; y si te gusta con un Buda protector, el mala de rudraksha y Buda.
Es para ti si…
- Quieres empezar a meditar con mantras con el mala más tradicional.
- Buscas protección energética y paz mental en un material natural, sin plásticos.
- Quieres hacer un regalo con sentido a alguien que practica yoga o meditación.
Completa tu rincón de meditación
Siéntate en un cojín de meditación de los 7 chakras, abre y cierra tu práctica con un cuenco tibetano de 7 metales y descubre todos nuestros japa malas budistas.
Características
- 108 cuentas de aproximadamente 8 mm
- Material: semillas de rudraksha naturales
- Remate con borla
- Origen: Nepal
- Producto artesanal elaborado con materiales naturales: cada mala puede presentar ligeras variaciones de forma, tamaño o color, y eso lo hace único.
Los usos descritos forman parte de la tradición espiritual y no sustituyen ningún tratamiento médico ni psicológico.




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