100% puro y natural | Destilación al vapor | Apto para difusión | Uso tópico diluido |
Ideal para masaje | Calma y descanso | Frasco ámbar protector UV | Apto en familias |
El aroma floral más universalmente querido: calma profunda, sueño reparador y piel cuidada en una sola gota.
El aceite esencial puro de lavanda fina (Lavandula angustifolia), también conocida como lavanda verdadera, se obtiene por destilación al vapor de las sumidades floridas de esta planta noble del Mediterráneo. Es el aceite esencial más estudiado, mejor tolerado y más versátil del mundo: una pequeña joya botánica que merece estar en todos los hogares, incluso en aquellos donde nunca se ha utilizado aromaterapia. Su aroma suave, floral y reconfortante lo hace inconfundible.
Para qué te sirve
- Sueño reparador: el aceite por excelencia para conciliar el sueño, descansar profundamente y reducir los despertares nocturnos.
- Calma y ansiedad: aliado contra el estrés, la ansiedad, los nervios y las situaciones de tensión emocional.
- Piel sensible y delicada: regenerante natural en pequeñas quemaduras, rozaduras, eccemas, espinillas y picaduras de insectos.
- Dolor de cabeza tensional: en masaje muy suave sobre las sienes, alivia las cefaleas asociadas al estrés y a la tensión cervical.
- Niños inquietos: uno de los pocos aceites apto en difusión a partir de los 3 meses de edad, ideal para habitaciones infantiles.
Cómo usarlo
En difusor antes de dormir: 4-6 gotas en agua durante 30 minutos en el dormitorio, una hora antes de acostarse. Apto en habitaciones infantiles a partir de los 3 meses (3 gotas y 15 minutos máximo). Combina muy bien con mandarina o naranja dulce para crear ambientes especialmente acogedores.
Sobre la almohada o las muñecas: deposita 1-2 gotas en la funda de la almohada o aplica una gota pura directamente sobre las muñecas y respira profundamente. Es uno de los pocos aceites esenciales que se puede usar puro en aplicación local muy puntual.
En masaje relajante: diluye 3 gotas por cada 10 ml de aceite vegetal (almendras dulces o jojoba) y aplica con masaje pausado sobre nuca, hombros y plexo solar al final del día. También útil sobre la planta de los pies de los más pequeños antes de dormir (a partir de 3 años, muy diluido).
Precauciones: producto concentrado. Aunque la lavanda fina es uno de los aceites mejor tolerados de la aromaterapia, se recomienda evitar su uso durante el primer trimestre de embarazo. Apto en difusión desde los 3 meses de edad; en aplicación tópica diluida desde los 3 años. Mantener fuera del alcance de los niños y conservar en lugar fresco y oscuro. Realiza siempre prueba de tolerancia previa.
Un aroma con historia
La lavanda fina debe su nombre al latín lavare (lavar), porque los romanos ya la utilizaban para perfumar el agua de los baños públicos. Crece de forma silvestre en las laderas calizas de la Provenza francesa, donde la altitud le otorga su carácter más fino y delicado. Su descubrimiento moderno en aromaterapia se atribuye al químico francés René-Maurice Gattefossé, quien en 1910 se quemó una mano en su laboratorio, la sumergió por instinto en lavanda y comprobó la rapidez con la que cicatrizaba. Aquel accidente fortuito dio nombre a la disciplina que hoy conocemos como «aromaterapia». Pocas plantas tienen un papel tan central en la historia del bienestar natural.
El imprescindible absoluto de cualquier botiquín natural. Si solo pudieras tener un aceite esencial, debería ser este.


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